La transformación digital se extiende como mancha de aceite.

La transformación digital de las empresas crece de un modo lento, pero firme, y es un proceso que obliga a cambios profundos en todos los niveles organizativos. Cambios en los sistemas, infraestructuras tecnológicas, formación de los profesionales en nuevas capacidades digitales, nuevas procedimientos laborales y formas de trabajar, relación con los clientes, estudios y análisis en tiempo real, modelos colaborativos, etc.

Las empresas españolas deben participar de un modo obligado en la transformación digital , aunque en algunos sectores discurre a diferentes velocidades, por ejemplo sólo un 6% de los gerentes españoles indican haber implantado ya Inteligencia Artificial para automatizar sus procesos. Sí existe mayor implantación a nivel estratégico o de concepción, aunque no en la implementación.

Como dato importante, el 45% de los gerentes de las empresas señalan que las tecnologías disruptivas y la Automatización Inteligente, obligan a que su personal se forme en estas materias, es decir, casi la mitad de las empresas demanda formación en capacidades digitales para el 50% de sus empleados en los próximo tres años. Las empresas españolas están invirtiendo en sistemas de Inteligencia Artificial a través de los programas piloto que muchas ya han puesto en marcha.

Por sectores económicos, los que trabajan en los sistemas de Inteligencia Artificial son Infraestructuras, Banca, Gestión de Activos, Comercio, Logística y Telecomunicaciones. Empresas de todo tipo están invirtiendo en sofisticados sistemas ERP (Enterprise Resource Planning) para ejecutar su TI y gestionar sus datos. sencilla. Aunque los sistemas ERP suelen personalizarse, lo que genera dificultades para aplicar un modelo de datos estándar.

Por otro lado, la nube representa un nuevo paradigma para la informática, ya que aumenta la disponibilidad de las capacidades de auditoría para todas las empresas, ayudando a garantizar que los sistemas estén disponibles y posicionados para recuperarse ante hipotéticos desastres. Al mismo tiempo, la nube reduce los costes de almacenamiento y ejecución, aumenta la flexibilidad, brinda la posibilidad de ajustar la capacidad al alza o a la baja y potencia la funcionalidad y la capacidad de los procesos.

También hay avances en las tareas digitales relacionadas con RPA (o robótica/automatización), el aprendizaje automático (automatización cognitiva) y el aprendizaje profundo (inteligencia artificial). La automatización o robótica tiene la ventaja de permitir la recopilación, el análisis o el cálculo de datos a una velocidad y envergadura muy superiores a las que una persona o equipo puede realizar.

Al final se trabajará de manera más colaborativa, mediante la optimización de la transferencia de datos y percepciones más exhaustivas. Compartir perspectivas a lo largo del proceso redunda en beneficio de la empresa, el resultado de cualquier auditoría es más positivo y beneficia a las empresas.

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